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Carbón tunero en Europa
Por Juan Soto Cutiño
Las Tunas, 10 de octubre (P-26) Esta provincia se adueñó de la corona de monarca absoluta de Cuba en la exportación de carbón vegetal, como parte de la búsqueda de alternativas para la economía nacional en las actuales condiciones de crisis mundial.
De las manos de los trabajadores forestales y de sus mentores, el rublo ha venido abriéndose paso entre los países europeos a tal ritmo que, hasta septiembre, se habían despachados 60 contenedores con más de mil toneladas de carbón, por un valor que sobrepasa los 220 mil dólares.
Tales avances ubican a Las Tunas en condiciones de cerrar el año con el embarque de unos 80 contenedores y más de 300 toneladas de carbón por encima de lo previsto.
Mejoras en la calidad y una apropiada promoción en el viejo continente, hacen que el producto gane en aceptación y aumente las posibilidades de mercado más allá de las fronteras de Italia y Portugal, sus principales receptores.
De concretarse tal perspectiva, el sector forestal dispone de suficiente materia prima para satisfacer cualquier demanda, sin afectar el medio ambiente ni el ecosistema.
El ingeniero Orlando Cruz Oliver, especialista comercial de la Empresa Forestal en la provincia, enmarca en ese contexto los estudios de factibilidad realizados para el montaje, en la otrora fábrica Makenaf II del municipio de Jobabo, de otra planta beneficiadora de carbón, similar a la que ya allí existe.
Aunque el peso mayor recae en los municipios de Jesús Menéndez, Manatí y Jobabo, la producción de carbón es compartida por todos los territorios y más de 200 trabajadores, vinculados a un sistema de pago por rendimiento en moneda nacional y CUC.
Esa forma de remuneración salarial y una adecuada atención al hombre, pueden convertirse en motivación para que nuevas fuerzas opten por una plaza, aun cuando el oficio de carbonero constituye, en sí mismo, un desafío a la voluntad.
Evaluar, medir, valorar… son términos que se asocian con la retroalimentación de los procesos comunicativos. Este elemento cobra una significación inigualable cuando se trata de ajustar y mejorar el quehacer. Sin embargo, no suelen aparecer con recurrencia mecanismos instituidos para garantizar la retroalimentación en los órganos de prensa.